La banda liderada por Dan Reynolds es despreciada por la crítica por crear rock manufacturado para los estadios pero entusiasma a millones de jóvenes que los han convertido en la banda de rock más exitosa de su generación. Este verano se pondrán de nuevo a prueba en dos conciertos en España
Imagine Dragons ha estrenado en cines Imagine Dragons: Live From The Hollywood Bowl, un documental de sus cuatro conciertos en Los Ángeles con orquesta sinfónica. En España, la película se ha proyectado en 80 salas y sirve de antesala a sus esperados conciertos de verano: el 28 de junio en Madrid y el 1 de julio en Barcelona, dentro de su Loom World Tour.
La banda, formada en Las Vegas en 2008 por Dan Reynolds, junto a Wayne Sermon y Ben McKee, ha vendido 74 millones de discos y acumula más de 160.000 millones de reproducciones. Con éxitos como Believer, Thunder y Radioactive, se han convertido en la banda de rock más escuchada de la década de 2010, siguiendo la estela de Coldplay y Muse, pero con una conexión especial con el público joven.
Su éxito se debe en parte a su capacidad de adaptación y constante actividad promocional, desde giras hasta colaboraciones y merchandising. En España, su popularidad despegó cuando Radioactive apareció en un anuncio de Assassin’s Creed. Además, el grupo se ha mostrado cercano con sus fans, priorizando sus conciertos y compromisos, incluso en situaciones complicadas.
Comprometidos con causas sociales, Imagine Dragons ha apoyado la lucha contra la depresión, la comunidad LGTBIQ+ y fundaciones benéficas, aunque algunas de sus decisiones, como tocar en Israel y Azerbaiyán, han generado polémica. Su estilo musical, una fusión de rock, pop y electrónica, ha sido criticado por la prensa especializada, pero su éxito en estadios y festivales demuestra su impacto global. En España, sus conciertos prometen llenarse, a pesar de los altos precios de las entradas.